Antiguo texto 2017

Un flaco me dijo hace mucho tiempo que escribir te hace Exacto, libre y excepcional. Tomé sus palabras.
También que la Superstición y los Rituales son una mierda, una idiotez, y que no se relacionan con el sentido común, la obviedad, la lógica en sí misma, el racionalismo, que nace de la Estupidez humana. Era un tipo necio por naturaleza y nunca le tuve afecto.
Hablando de estupideces humanas podría nombrar miles, como por ejemplo acariciar un cordero con todo el amor del mundo, dándole la mema y luego en tres segundos, ¡Pumba! matarlo y en tres patadas comerlo.
Bien. Eso es una estupidez humana. Eso es.
Yo Tengo un cordero, “Ovis”. Es el ser que más amo, un corderito. Es la ternura en otra especie Y el fenómeno más lógico de este mundo podrido es que si pierdo a Ovis, sé que perdería todo; más bien mi lucidez y mi cordura.

De hecho, hace cuatro años que “Ovis” desapareció. Imagínate entonces todo lo que perdí; mi rancho, mis amigos, la libido, mis botas de lluvia, mis amalgamas, mi lucidez, mi cordura, Todo. No obstante, siempre en tiempos afiebrados uno se aferra a lo que puede. En mi caso, fue un tradicional Ritual. Digamos que confíe en él. Estuve al punto de caer casi casi en la religión católica apostólica romana. O en la profunda esencia umbandista o en el canto popular y el candombe. Pero no, me aferré a la Magia, al revés ella tomó riendas en el asunto, ya que recuerdo que me dirigí hacia la cocina, sin control alguno, abrí aquel bargueño de carey y marfil donde estaban los vasos, tomé uno, uno de requesón, lo di vuelta y dejé todo echado a la magia.

Y Oré el ritual.

“He capturado la nada en un vaso,
Nada como la que hay en mis manos.
Cuando mi objeto retorne,
Liberaré a la nada que he capturado.”

Y luego oré mi propio ritual,
“Mi cordura, mi cordura, la he perdido, la he perdido, pobres de nosotros los mendigos,
Mi cordero, mi cordero, juro que no lo quiero pahacer puchero!”

El 16 de marzo de 1982 durante una tarde mientras reposaba en una silla con tristeza en los ojos y miseria en el alma y el vaso dado vuelta, vi a Ovis, viniendo desde lejos, irreconocible, pero sabía que era él, ahora Ovejo macho, enorme! Corriendo hacia mi, lo abracé, tan fuerte pero tan fuerte! Mire sus ojitos, y sin soltarlo le cante un versito hasta que quedó dormido en mis pies. Y me quedé mirándolo, amándolo.

En este planeta no existen criaturas divinas, pero hay algo divino en esas criaturas: El afecto.

Tal vez, si, la superstición, los hechizos, los rituales típicos son una mierda, pero bajo la desesperación y el miedo más atroz, devastador, que puede tener un individuo en sus comienzos de Locura, es vulnerable y capaz de hacer cualquier cosa para respirar un segundo de alivio.
Tal vez, a veces durante la Locura la Magia puede llegar a ser la realidad más lógica y razonable de todas las verdades erróneas que se vive en ella.

Un tipo me dijo una vez que escribir te hace ser exacto, libre y excepcional. Tome sus palabras

Y aquí estoy.
Aquí.
San Nicolás 1306

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